Tuesday, February 28, 2006

Hardy dice, en la apologìa de un matemàtico, que el verdadero arte, el màs difìcil, el màs "puro", el màs ambicioso, es el de las matemàticas. Y divide en dos las matemàticas: Las aplicadas, es decir, las de los ingenieros, las que utilizan los cientìficos, las que tantos progresos le han dado a la humanidad. De esas èl no quiere saber nada. Y las matemàticas puras, es decir, la teorìa de nùmeros.

En los dìas en que Ramanujan se estaba muriendo, a los treinta y tres años, Hardy fue a visitarlo a la clìnica. Hardy le dice a Ramanujan: "me trajo un taxi con un nùmero de placa bastante aburrido, milsetecientosveintitres". "No Hardy, ¡no! " le contesta Ramanujan. "Es un nùmero muy interesante, es el primer entero que se puede expresar, de dos maneras distintas, como la suma de dos cubos".

Ramanujan tambièn fue uno de los màs grandes matemàticos de la historia. Hardy escribe, en la apologìa, que para êl Ramanujan estaba a la altura de Euler. Dice que posiblemente le faltò haber tenido una buena formaciòn, la formación que recive todo matemàtico profesional. Pero despuès agrega esta gran frase: "Si Ramanujan hubiera tenido màs formaciòn, hubiera sido menos Ramanujan".